Incluso cuando parece clara, el agua puede contener millones de microscópicos gérmenes, bacterias y virus que pueden causar verdaderos estragos en nuestros cuerpos. El agua potable es normalmente desinfectada en plantas de tratamiento antes de que entre en nuestros hogares pero si, por ejemplo, te encuentras haciendo camping o bebes de un pozo de agua rural no podrás acceder a la estructura de desinfección de agua típica.
Sin embargo, todavía puedes proteger tu estómago con un simple método de purificación del agua. Se trata de un enfoque similar al hervido del agua, si bien es más efectivo ya que además de calor utiliza un espectro de luz UV-A que mata muchos de los microorganismos patógenos. Su limitación, que no te servirá para limpiar agua muy turbia o que contenga contaminantes tóxicos de origen químico.
Los productos que necesitarás para llevar a cabo este método son:
Y los pasos para llevarlo a cabo son los siguientes:
1. Limpia y seca la botella de plástico y quítale todas las etiquetas. La botella debe estar limpia para permitir el paso de la mayor cantidad de luz posible.
2. Elige un tramo de agua relativamente limpio, en caso de que estés tomando el agua de un arroyo. Tanto el lodo como cualquier otra materia flotante pueden hacer que disminuya drásticamente la efectividad de este sistema.
3. Retira el tapón de la botella y coloca el cuello del embudo dentro de la misma. Estira el trozo de tela sobre el embudo y átalo o sujétalo bien en su sitio. La tela sirve para filtrar la materia orgánica del agua.
4. Extrae el agua de la fuente correspondiente con la taza o el cubo y viértela despacio sobre el embudo a través la tela.
5. Deja de llenar la botella cuando ésta alcance aproximadamente el 75% de su capacidad.
6. Vuelve a colocar el tapón y agita la botella vigorosamente durante unos 20 segundos.
7. Coloca la botella en posición horizontal sobre una superficie plana, como puede ser una roca o un tejado. Lo ideal sería que la superficie fuera oscura o reflectora. Los tejados de hojalata corrugada son los más convenientes, si bien cualquier superficie servirá mientras reciba la luz solar directamente.
8. Deja la botella en esta posición durante al menos 6 horas. Si la luz solar es indirecta o si el cielo está nublado deberás dejar la botella reposar durante más tiempo, unas 24 horas.
¡Y ya está! Así de fácil es conseguir, en caso de necesidad, agua purificada utilizando únicamente la energía del sol.
Unos últimos consejos finales:
Fuente: National Geographic
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